martes, 26 de febrero de 2008

lunes, 18 de febrero de 2008

hoy ya no soy yo

Este es el segundo blog que empiezo. El primero, creado y abandonado hace un par de años junto a una amiga que ahora vive del otro lado del atlántico, iba a ser una cruza entre las divagaciones de un ‘estetoscopio’ (instrumento usado para tomar el pulso del ritmo cultural, en ese caso intentando tensar una línea ¿imaginaria? entre Buenos Aires y Madrid) y una documentación bastante heterogenea y convencional, de todos aquellos asuntos masomenos personales que fueron pasando al cajón de causas perdidas. Algo de meditación posterior, crepuscular y silenciosa, y algo de festejo enceguecido, bochinchero y edificante. Luego de ponernos de acuerdo con M, registramos el blog, y pasamos meses escribiendo, corrigiendo y reescribiendo el primer post, ese que aunque no quisiera, nos presentaba, dejando oír el tono de nuestra voz. Nunca lo publicamos.

Decidí esta vez, con mucha más humildad, encarar solo la tarea de no callarme, usar este lugar para decir todo lo que se me ocurre. Pasé mucho tiempo pensando que nombre ponerle. A ver: “Lo bueno, lo malo, y lo masomenos”, “Catálogo de grises”, “Yo soy mio”, “Sé que el tiempo…”, “Hoy ya no soy yo” ; y muchos otros. Algunos que no recuerdo, y otros que prefiero no recordar. Finalmente no quedo ninguna de mis opciones favoritas, porque ya estaban ocupadas.

Me gustaría que esto se parezca lo más posible a la desgrabación de mis pensamientos en voz alta. Muchas veces me dijeron que mi modo de escribir era “barroco”. Eufemismo interesante para un pésimo redactor, como yo. Creo que el problema es que las ideas vuelan a una velocidad imposible de medir dentro de mi cabeza, y lo que aparece en el papel (o ahora en la pantalla), es sólo la estela que dejan una vez que pasaron, yuxtaponiéndose y enredándose, en medio de oraciones a veces, casi eternas, llenas de subordinadas, como esta que recién se acaba ahora, seis líneas después de haber empezado! Lo de recién fue una exageración. Pero creo que resulta lo bastante gráfica. Entre eso y la idea de un haiku o telegrama, intentaré encontrar un punto medio.
Hago esto ahora por que, para variar, estoy en un momento en el que me sobran preguntas. O me faltan respuestas. Que no es lo mismo. Pero el caso es que me pareció bien hacerlo. Quizás, mañana no piense lo mismo. Probablemente, no haga falta un día, y en tan sólo diez minutos, todo esto me resulte una idea delirante. Prefiero apurarme y seguir escribiendo. Así termino esto que se supone tan importante. El famoso primer paso. Aquel que no tiene vuelta atrás? Creo que ya está, con esto, más o menos, se entiende lo que quería decir. O por lo menos yo lo entiendo.